
Ganaron la guerra
La guerra declarada días pasados libró una nueva batalla final con El ejército de Cai. Raúl Villanueva y su grupo continúan con la lucha . Marineros y mariscadores van a porfía en dar su pregón y van “al alba y mirando al cielo”.
Las caballas caleteras y “camarones de la Bahía” piden “suerte a la virgen”. Los disparos son de Cai. Inofensivos pero con una interminable munición de voces. El gallinero da calor a una agrupación que no tiene desperdicio y con el Tali como segunda dando su elegancia. Críticas a la televisión local en la que el Domingo de Ramos, con saeta incluida, lleva la pasión por televisión en cambio con el Carnaval, el trato según ellos, es diferente.
Al grito de campeones finaliza este pasodoble. Siguen los valientes del concurso dando su particular repertorio.
El segundo pasodoble con Raúl Villanueva en las tablas en vez de Tali, recuerda, “siempre hay quien escucha, tengo no por costrumbre no callarme nunca y anunque me critiquen cantaré mi verdad”. Con la cobardía de esta Alcaldía en invitar a Los Majaras, “se han bajado los pantalones con una comparsa que se ha negado a cantar”. Apoteosis. El público se levanta. El Carnaval es esto y más. Los mismos que aplaudieron a Los Majaras son los mismos que aplauden estas letras. Es lo que tiene, esta guerra carnavalera no entiende de bandos. Las municiones siguen siendo con letras envenadas. El concejal de Fiestas, Millán Alegre, salió a escena aguantando el tipo en el escenario. Y es que hay “muchos que no se pelan ni a la de tres”. Cuqui pide trabajo. Buen guiño del político comprometido con la fiesta. “Mientras yo viva las cosas de Cai no van a morir”. Esto es Carnaval.
La guerra declarada días pasados libró una nueva batalla final con El ejército de Cai. Raúl Villanueva y su grupo continúan con la lucha . Marineros y mariscadores van a porfía en dar su pregón y van “al alba y mirando al cielo”.
Las caballas caleteras y “camarones de la Bahía” piden “suerte a la virgen”. Los disparos son de Cai. Inofensivos pero con una interminable munición de voces. El gallinero da calor a una agrupación que no tiene desperdicio y con el Tali como segunda dando su elegancia. Críticas a la televisión local en la que el Domingo de Ramos, con saeta incluida, lleva la pasión por televisión en cambio con el Carnaval, el trato según ellos, es diferente.
Al grito de campeones finaliza este pasodoble. Siguen los valientes del concurso dando su particular repertorio.
El segundo pasodoble con Raúl Villanueva en las tablas en vez de Tali, recuerda, “siempre hay quien escucha, tengo no por costrumbre no callarme nunca y anunque me critiquen cantaré mi verdad”. Con la cobardía de esta Alcaldía en invitar a Los Majaras, “se han bajado los pantalones con una comparsa que se ha negado a cantar”. Apoteosis. El público se levanta. El Carnaval es esto y más. Los mismos que aplaudieron a Los Majaras son los mismos que aplauden estas letras. Es lo que tiene, esta guerra carnavalera no entiende de bandos. Las municiones siguen siendo con letras envenadas. El concejal de Fiestas, Millán Alegre, salió a escena aguantando el tipo en el escenario. Y es que hay “muchos que no se pelan ni a la de tres”. Cuqui pide trabajo. Buen guiño del político comprometido con la fiesta. “Mientras yo viva las cosas de Cai no van a morir”. Esto es Carnaval.
Fuente: El Puerto Información
No hay comentarios:
Publicar un comentario